| 03 de Noviembre de 2009
Mensaje del Presidente Nacional de Canacintra, Miguel Marón Manzur,
durante la Inauguración de la Semana Nacional PyME
“México Emprende”, el 3 de noviembre de 2009.
Lic. Felipe Calderón Hinojosa,
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos;
Secretario de Economía;
Amigos representantes del Sector Empresarial;
Amigos empresarios,
Señoras y señores:
Esta semana continuamos nuestros esfuerzos conjuntos, con objeto de consolidar el futuro de las empresas de menor tamaño en México.
Lo hacemos trabajando para el presente y con una visión de largo plazo, que permitirá a un mayor número de empresas escalar al siguiente nivel de desarrollo y lograr su afianzamiento en su sector y en los mercados nacional e internacional.
En este sentido, la Semana Nacional PyME 2009, ahora incorpora el concepto México Emprende para apoyar y facilitar de manera integral la viabilidad de las unidades económicas, a través del fomento a la creación, permanencia y expansión de las empresas.
Para retomar la agenda del crecimiento, nuestros esfuerzos deben estar encaminados a trabajar unidos, gobierno y empresarios, privilegiando el diálogo y procurando una perspectiva amplia de las dificultades, y de las estrategias para el desarrollo de las PYMES en los próximos años, y de esa manera aprovechar mejor nuestras ventajas competitivas para lograr un desarrollo acelerado.
En un entorno de esta naturaleza, el impulso de medidas de apoyo y fomento a las empresas se plantea como una necesidad impostergable, en donde no debemos perder de vista el establecer una clara distinción entre lo urgente y lo importante.
Lo urgente es evitar mayores costos sobre las empresas, reducir el número de cierres y recuperar el empleo. Debemos establecer las bases estructurales para garantizar un aumento en la competitividad de la economía y ello contribuirá a crear condiciones para generar más y mejores empleos.
Lo importante, es replantear la visión de la productividad empresarial y del crecimiento económico, para impulsar una estrategia activa que posicione de nueva cuenta a las empresas mexicanas, como el motor de desarrollo.
Es necesario adoptar políticas apegadas a la realidad que vivimos y formular estrategias de desarrollo, que aprovechen el potencial empresarial que existe, para alcanzar un progreso acelerado en el futuro.
En esta semana encontraremos la oferta empresarial, financiera, educativa y gubernamental, que nos permita:
ü Crear una instancia de coordinación interinstitucional entre los sectores público, privado, educativo y laboral, con el fin de evaluar la eficiencia de las acciones específicas que deriven del programa correspondiente, para dotar a las empresas de apoyos eficaces y oportunos, que contribuyan a mejorar su posición competitiva.
ü Generar cambios cualitativos de las empresas de menor tamaño en las formas de comprar, producir y comercializar, a efecto de reforzar su presencia en el mercado interno y mejorar sus condiciones para acudir a los mercados internacionales.
ü Dotar a las PyMES de las herramientas y conocimientos que les permitan aprovechar eficientemente sus recursos y alcanzar una mayor competitividad en los bienes y servicios que elabora, teniendo como común denominador la excelencia productiva y la mejora continua de la calidad total.
ü Formar recursos humanos competitivos e incorporarlos al sector empresarial a través del enlace de instituciones educativas con el sector privado.
ü Aumentar los recursos del Fondo PyME, ya que estos continúan siendo insuficientes. Aprovecho para solicitar que el Fideicomiso México Emprende sea parte del programa de garantías y que se le siga fortaleciendo.
ü Vigorizar el consumo de lo hecho en México para generar la expansión fundada en el crecimiento sólido de la planta productiva.
No podemos permitir que las PYMES se desenvuelvan en el sector informal y de subsistencia; el punto más apremiante con miras al futuro, es asegurarse de que el crecimiento económico del país aporte los mayores beneficios posibles a estas empresas y a quienes las integran.
Señor Presidente: el mejor crecimiento económico y social, depende del trabajo conjunto del gobierno y de la sociedad.
Por ello, nuestra más inmediata obligación durante los meses que nos esperan, es hacer honor al trabajo que siempre ha caracterizado a los empresarios de México.
Hoy es momento de la solidaridad y la concordia; no hay otro camino ni otra oportunidad.
Los empresarios del país, ratificamos nuestra decisión de seguir avanzando por el camino de la justicia, la democracia y la soberanía económica.
México no debe ser solamente un buen lugar para hacer negocios, sino también debe ser un sitio atractivo para trabajar y educar a nuestros hijos y, de esa forma, edificar juntos el México que queremos.




